3 abr. 2008

OPINIÓ, DES DE BIFURCA, QUE PENJEM

Sobre el comunicado de Lafarge en paralelo con las del alcalde, quiero hacer unas puntualizaciones sobre el tema de los puestos de trabajo y de las inversiones técnicas realizadas por Asland-Lafarge para evitar la contaminación.

Antes que Lafarge había Asland, y esta última hizo aquello que se vio obligada a hacer ante la presión, principalmente de la arribada de los ayuntamientos democráticos. Todo lo que se invirtió en aquel periodo post democrático fue por la presión de los propios perjudicados: los vecinos, todo ello de la mano de su ayuntamiento.

Las empresas no acostumbran a abrir demasiado la caja para invertir en prevención sobre molestias al vecindario, puesto que lo que interesan a fin de año son sus beneficios. La teórica de Carlos Marx, aqui entra de lleno para descubrir los verdaderos propósitos del capital. También y no es menos cierto, ha habido últimamente una nueva cultura sobre la instalación de nuevos medios técnicos (filtros, etc.) , todo ello movido por las nuevas normativas, la iniciativa empresarial y la presión del propio gobierno autonómico.

Sobre esas supuestas 200 familias afectadas, habría que colocar al otro plato de la balanza a todos los vecinos que han enfermado por la contaminación, a todos los perjudicados, que no son pocos, durante algo más de 90 años, por parte del vecindario, principalmente de Can Sant Joan y de la Ribera, que durante muchísimos años ha tragado cemento y han recogido miles de kilos en terrazas, balcones, etc.

Sobre la importancia de la fábrica, que no se pongan tantas medallas, hubo empresas que contaminaron muchísimo menos que Asland. Empresas que tenían tambien plantilla de trabajadores, como el ejemplo de Aismalibar que en sus mejores tiempos tenían 1600 trabajadores/das, hoy a punto de cerrar definitivamente y perder también familias el sustento. Hoy esa gran fábrica, es ya un gran recuerdo un referente para la historia laboral de Montcada.
Se afirma que si fue primero Asland antes que la urbanización, etc. No me negaran señores de Lafarge que ustedes contribuyeron con sus necesidades productivas, crear colonias y viviendas cerca de sus instalaciones, por tanto "es un pez que se muerde la cola", pero con una gran diferencia, el Sr. Barón Guell y sus altos directivos dormían en lugares mucho más saludables que en Can Sant Joan. Ya ven ustedes señores de Lafarge porqué nació la barriada, cuando se necesitaba mucha mano de obra barata y explotada. El efecto llamada se produjo y con ello el crecimiento y urbanización del barrio, a lo que Asland no hizo ascos, contribuyendo en consecuencia a su consolidación del barrio. Podríamos aqui hablar de la historia sindical de esa fábrica, incluido "sus sindicatos amarillos" auspiciados por la propia dirección. Toda causa tiene sus efectos; la historia sirve para eso, para ver lo bueno y lo malo de las cosas.

A diario, por desgracia, se deslocalizan empresas en Catalunya, mucho más importantes (por el número de trabajadores) que hoy Lafarge-Asland. Y para ir acabando, no podemos ni desde Lafarge o desde las manifestaciones recientes del propio alcalde, puesto que no son de recibo, cuando se nos dice palabras que llevan escondida una sutil forma de "chantajear" a la población, puesto que se pone primero a esas familias de trabajadores de Lafarge, y en otro lugar, se juega, a mi juicio, con la salud "el derecho a la salud" del conjunto de la ciudadanía de Montcada. El alcalde esta defendiendo una clara desproporción entre los 33.000 habitantes que representa y sobre unas familias (de 80 trabajadores), la cual cosa habría que desmenuzar, para saber exactamente si eso es así y cual será finalmente la situación de como quedarían esos trabajadores, si Lafarge, finalmente, levantase la tienda....y se marchase de esta sufrida población. Me viene a la memoria cuando se incendió unos almacenes de productos altamente peligrosos (cianuro, etc.) situados al otro lado del Besós frente al barrio de la Ribera. Al día siguiente, el amo de "esa industria", envió a todos los trabajadores al ayuntamiento para que el alcalde les diese de comer, puesto que el municipio ante la magnitud y peligrosidad propuso de inmediato su cierre. Cómo se llama a esa acción por parte de la empresa ¿

Se podría decir aqui muchas cosas más, puesto que una empresa de más de 90 años de existencia deja mucho rastro y para eso esta la memoria histórica y las hemerotecas para que nadie diga más de lo debido, aunque es también verdad que "todo es según el color del cristal con que se mira". En definitiva, una lucha de intereses y de proporciones.

Y finalmente, es una opinión, Montcada necesita un alcalde menos metropolitano y mucho más: "con talante" de ciudadanía.

Un ciudadano de Can San Joan

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